El talón de Aquiles.

0

El que ya se ha señalado como “el mayor atraco de fondos públicos de la historia” sigue proporcionando muchísima tela para cortar. Porque con cada nuevo detalle que se hace público, el caso Odebrecht se convierte en uno de los más destacados hitos de la jugosa crónica delincuencial escrita durante las últimas décadas en este país. En la audiencia preliminar que se le sigue a casi medio centenar de personas, quedó establecido sin ningún tipo de dudas que la empresa constructora armó la más completa y detallada estructura criminal para el desembolso de los sobornos con los cuales se hacía de las grandes obras de infraestructuras que se llevaban a cabo en varios países latinoamericanos, incluido Panamá.

Publicidad
Metro Panama

Gracias al pago de 788 millones de dólares hecho a políticos del área, la empresa brasileña logró adjudicarse unos 100 proyectos a lo largo de 12 países. Según consta en los acuerdos de colaboración pactados por la empresa con los tribunales estadounidenses, entre 2010 y 2014 en Panamá se pagaron 59 millones en coimas a políticos y funcionarios a cambio de los proyectos. El propio CEO de la empresa confesó que hicieron un “estudio” que les mostró las mejores opciones para lograr “acercamientos” exitosos con los funcionarios del más alto nivel. Con esta guía montaron la División de Operaciones Estructuradas con la cual proporcionaban las sociedades, las cuentas en las que depositaban los sobornos y un listado de los bancos en los cuales se hacían las transacciones.

Si esta sola empresa logró imponer tales niveles de corrupción sacando a flor de piel la venalidad de tantos funcionarios, cabe preguntarse por lo que podrían lograr otras empresas criminales de mayor envergadura y con muchos más recursos para infiltrarse en organismos estatales cuya degradación tendría repercusiones desastrosas en la vida institucional y en la estabilidad democrática de la nación.

Publicidad

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here