El planeta enfermo

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CMNUCC

¿Feliz día de la Tierra? / no sé si estará feliz

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Metro de Panama Línea 3

de sufrir en su matriz / la polución y la guerra.

Si es Madre que nos aferra, / ¿por qué la herimos tan duro?

Hay que dejar el oscuro / camino con paso urgente,

para limpiar el presente, / para alumbrar el futuro.

(Del poeta chileno Hugo González)

 

Hace un par de semanas, Joe Biden, presidente de los Estados Unidos, EEUU, tomó su teléfono y llamó. Habló con unos 40 líderes del planeta y los invitó a que se reunieran –de manera virtual, claro–, para hablar de un tema que atañe a todos: el cambio climático y los gases de efecto invernadero.

Hagamos un paréntesis para explicar qué significa esto.

¿Qué es el efecto invernadero?

La definición más entendible para definir lo que es el efecto invernadero es aquella que dice que “es un fenómeno por medio del cual la radiación de calor de la superficie de la Tierra es absorbida por los gases atmosféricos y es emitida nuevamente en diferentes direcciones”. Y cuanto mayor es la cantidad de gases de efecto invernadero, mayor calor habrá en el planeta.
Debemos aclarar que estos gases son necesarios para la vida, pero su incremento desmedido es perjudicial. Y como el dióxido de carbono es el gas que más daño provoca, debido a la quema de combustibles fósiles –llámese petróleo y sus derivados- se ha producido un aumento de la temperatura atmosférica y del mar.
También debemos agregar que el cambio climático puede deberse a causas naturales -rayos del sol, erupciones volcánicas- o causas antrópicas, entendidas estas como las acciones del ser humano sobre la faz del planeta. Son actividades antrópicas, por ejemplo: la deforestación, la pesca, la agricultura y la mayoría de las emisiones de gases de carbono a la atmósfera.

Volviendo a la llamada de Joe Biden, por supuesto que fue acogida de todas maneras, si nadie puede negar la enorme influencia que tienen los gobernantes de EEUU en el mundo.
Así fue que hace una semana se “juntaron”  a debatir, a opinar y a decidir qué hacer. Nada nuevo, en todo caso, porque, claro, algunos somos escépticos sobre los resultados, por razones muy concretas.

Porque para nadie es un secreto de las decenas, cientos, de reuniones de líderes de todos los rincones de la Tierra para “ayudar” a solucionar lo que nosotros mismos provocamos. Pero como debemos tener fe, no nos queda otra que esperar a que ahora sí se materialicen las propuestas surgidas.

Fue así como estos líderes renovaron sus compromisos con nuestro aporreado planeta, en el sentido de “seguir trabajando” para reducir las emisiones de carbono, para que la Tierra sea un lugar más agradable para la vida.

Mensaje de António Guterres, secretario general de las Naciones Unidas (ONU).

Dos días se pasaron los señores y las señoras que rigen nuestros destinos hablando de este tema. Coincidiendo con el Día Internacional de la Tierra, el día 22 de abril, comenzó el encuentro que deja sensaciones agridulces, pero que al menos también enciende una luz de esperanza, por la importancia que tiene que EEUU tome la bandera de esta lucha contra el cambio climático, considerando cuán desastrosos fueron los últimos cuatro años, con Donald Trump al mando en la Casa Blanca.

De nuestro continente, además del propio Biden, fueron invitados los presidentes Iván Duque, de Colombia; Jair Bolsonaro, de Brasil; Alberto Fernández, de Argentina; Manuel López Obrador, de México; y Sebastián Piñera, de Chile.

Haciendo un resumen de todo lo que se señaló en la reunión, he aquí algunas declaraciones de los actores principales. Empezamos:

“Estados Unidos emprende un camino para recortar a la mitad los gases con efecto invernadero para el fin de esta década (…), para convertirnos en una economía con cero emisiones netas, a más tardar para el año 2050”. (Joe Biden, presidente de Estados Unidos)

“Estoy encantada de ver el regreso de Estados Unidos, para trabajar junto con nosotros en políticas climáticas (…) Porque no puede haber dudas de que el mundo necesita su contribución si queremos realmente lograr nuestros ambiciosos objetivos”. (Angela Merkel, canciller de Alemania)

“Estoy realmente emocionado por el anuncio de cambio en las reglas del juego que Joe Biden acaba de hacer y estoy muy orgulloso de que Reino Unido esté haciendo lo mismo (…). Es vital para todos nosotros demostrar que no se trata solo de un acto costoso, políticamente correcto y ecológico de ‘abrazos de conejos”.  (Boris Johnson, primer ministro de Reino Unido)

“Tengo confianza en que, siempre y cuando nos unamos en nuestros propósitos e iniciativas, triunfaremos ante los desafíos globales del clima y el entorno (…) Proteger el medioambiente es proteger la productividad, y fortalecer el ambiente es fortalecer la productividad. Así de sencillo”.
(Xi Jinping, presidente de China)

“No es ningún secreto que las condiciones que facilitaron el calentamiento global y los problemas asociados se remontan a mucho tiempo atrás (…) Rusia cumple con sus obligaciones internacionales en este ámbito con responsabilidad”.  (Vladimir Putin, presidente de la Federación Rusa)

“Haremos que se respete nuestro nuevo objetivo para 2030, y lograremos que las emisiones contaminantes sean nulas en 2050. Esa es nuestra historia local. Y también puede formar parte de una historia de éxito global. En Canadá, hemos trabajado duro para llegar a más del 80% de electricidad sin emisiones, y no vamos a parar hasta llegar al 100%”. (Justin Trudeau, primer ministro de Canadá)

“Determiné que la neutralidad climática en Brasil se alcanzara hacia 2050. Por lo tanto, lo adelanto en diez años a lo previamente anunciado”. (Jair Bolsonaro, presidente de Brasil)

“Nuestra preocupación es mirar que el ambiente sea más limpio, más puro y se conserve. Y cuidar la naturaleza para que ella nos cuide a nosotros. Les deseo éxito en esta decisión tan linda de encontrarse, ir caminando hacia adelante y los acompaño”. (Papa Francisco, máximo jerarca de la iglesia Católica)

“Convoco desde aquí a mis queridos colegas de América Latina y el Caribe, para que también coordinemos medidas regionales y solidarias. Nos están mirando las nuevas generaciones. El tiempo de las dudas terminó. Nadie se salva solo. Transitemos, unidos, el tiempo de la justicia social, financiera y ambiental”. (Alberto Fernández, presidente de Argentina)

“Chile ha escuchado el mensaje y está tomando medidas serias hoy. Quiero asegurarles a todos ustedes que en todos los esfuerzos que hagan para derrotar esta amenaza, siempre tendrán un socio comprometido en Chile”. (Sebastián Piñera, presidente de Chile)

“Agrego una propuesta complementaria, con todo respeto. El Gobierno de Estados Unidos podría ofrecer a quienes participen en este programa que después de sembrar su tierras durante tres años consecutivos tendrían posibilidad de obtener una visa de trabajo temporal, y luego de otros tres o cuatros años podrían obtener hasta la residencia en Estados Unidos o su doble nacionalidad”. (Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, refiriéndose los ciudadanos mexicanos, que año con año emigran a EEUU, en busca de mejores horizontes).

Como vemos, los discursos de buena voluntad y llenos de buenos deseos continúan a la orden del día. Para nadie es un secreto que a algunos de estos líderes les importa un rábano el cambio climático, algo que han demostrado una y otra vez con sus actuaciones. Un ejemplo es el Acuerdo de Escazú, promovido durante años por Costa Rica y Chile, y que a última hora Chile rehusó firmar.
Al respecto, la ONG Fridays for Future (FFF) Chile, emitió hace pocos días una Declaración de Emergencia Climática, que busca comprometer a los candidatos a alcaldes, una vez en posesión de sus cargos, en la búsqueda de medidas a corto, mediano y largo plazo para combatir el flagelo del cambio climático.

Greta Thunberg, la joven activista medioambiental sueca, también dijo presente, e instó a los candidatos a firmar el compromiso.

Al tenor de las hermosas declaraciones, pareciera que lo del cambio climático va por buen camino. Ojalá se concreten todos los buenos deseos que expresan los gobernantes y podamos –al fin- dentro de unos años, tener un planeta más amable. Naturalmente, vemos con signos de interrogación estas reuniones, habida cuenta de que –por ejemplo- la Amazonía continúa siendo deforestada, quemada, aniquilada, para beneficio de unos pocos y en detrimento de la humanidad.

Afortunadamente, aún tenemos planeta. Y no podemos menos que agradecer a todos aquellos que cada día, en algún rincón de la Tierra, están sembrando un árbol, están regando un árbol. ¡Hay que multiplicar esa actividad!

Para terminar, una muy buena noticia que puede pasar un poco inadvertida y que tiene que ver con Panamá.

Según el medio escrito Mundo Marítimo, el Canal de Panamá, al acortar significativamente las distancias entre las naciones, ha contribuido a una reducción de unas 13 millones de toneladas de dióxido de carbono, comparado con cualquiera de las rutas alternativas. Es decir, es más o menos el equivalente de 2.8 millones de vehículos conducidos durante 10 años, sin detenerse.

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ACP

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