A un año de la pandemia: de la confianza a la incertidumbre

0

Temor, ansiedad, preocupación. Desde que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró la pandemia por un nuevo virus que apareció en China, sería cuestión de semanas para que eso que provocaba una neumonía atípica y corría como polvora por todo el orbe, llegara a Panamá, y en medio de la tensión y el miedo por lo desconocido, así fue. El coronavirus llegó y el terror también. Entonces, todo un pueblo se unió para seguir los lineamientos emitidos por el gobierno. Hubo dudas pero también confianza,  pero esa confianza poco a poco se desvaneció. Las causas fueron muchas.

Publicidad
Rincón de Lupe

El 9 de marzo del año 2020 la ministra de Salud en aquel entonces Rosario Turner Montenegro informaba al país sobre la confirmación del primer caso positivo de la enfermedad del coronavirus 2019. Aquel bicho extraño que estaba enfermando y matando a personas en Wuham y otras partes del planeta, había llegado a Panamá.

Antes  el presidente de la República Laurentino Cortizo había publicado en su portal de Twitter sobre lo que nadie aquí quería leer o escuchar, la pandemia había llegado y todo iba a cambiar, pero nadie sabía cómo ni cuánto.

De eso ya hace poco más de un año. Y desde aquel momento todo cambió. Hasta hoy, Panamá registra 349,505 casos acumulados de COVID19, y 6,025 panameños han perdido la batalla contra el virus. Se han practicado 2,047,706 pruebas y se cuentan 338,181 recuperados. También se cuentan miles de desempleados, cientos de empresas cerradas, otras en quiebra o a punto de desaparecer. Aún reina la incertidumbre.

El inicio de la travesía

El presidente Cortizo depositó toda su confianza en la jefa de la cartera de Salud la experimentada doctora Turner, quien se armó de un grupo de asesores de primer nivel para hacer frente a la pandemia. El pueblo panameño volcó entonces toda su confianza en la ministra de Salud que se convirtió en un rostro de empatía y hasta esperanza para la población. Se cerraron escuelas, se inciaron las restricciones para frenar el paso del virus. El gobierno decretó Estado de Emergencia y el confinamiento llegó.

También llegaron los problemas, personas sin empleos y sin sustento para llevar a sus hogares. Nace el Plan Panamá Solidario, la entrega de bolsas de comidas, vales y bonos a las familias necesitadas. Pese a algunas inconsistencias, los panameños respetaban y aprobaban en gran medida las acciones del gobierno. Pero aparecieron las irregularidades.

El escándalo por los supuestos sobrecostos en la compra de 100 ventiladores a un costo de 48,950 de dólares cada uno, por parte del Ministerio de la Presidencia encendió las alarmas. Después de innumerables protestas la compra fue cancelada. Algo parecido pasó con los costos para la construcción del Hospital Modular para enfermos de COVID19, cuya inversión fue de 6.5 millones de dólares lo que provocó críticas y descontentos. Igual sucedió con el alquiler de 251 autos para funcionarios públicos por um monto de 10.3 millones de dólares.

Otro hecho que generó molestias fue la adquicisón de 53 ventiladores mecánicos que estaban en dudosas condiciones, estos para pacientes críticos afectados por el coronavirus. ¿El costo? 2.3 millones de dólares. También generó desconfianza la contratación de un sistema robotizado de almacenamiento, distribución y entrega de medicamentos para la Caja del Seguro Social (CSS), cuyo costo ascendía a 168 millones de dólares, la misma también fue suspendida. A todo esto se le suman el tráfico de mascarillas, politización en la entrega de bolsas de comidas y bonos solidarios, falta de transparencia y privilegios para algunos funcionarios del gobierno y otro sinnúmero de suspuestas irregularidades que acabaron poco a poco con la confianza de los panameños hacia el gobierno.

Una de las acciones más criticadas por la ciudadanía fue el cambio de jefatura en el Ministerio de Salud, la salida de Turner sorpresivamente como ministra de Salud generó una avalancha de críticas hacia Cortizo que hoy todavía resuenan en redes sociales y medios de comunicación. Nadie entiende aún cómo la figura que más generaba confianza al pueblo fue sacada del gobierno. Eso generó más desconfianza

Otros aspectos que provocan cuestionamientos es la deuda de Panamá adquirida solo en el año 2020 de casi 6,000 millones de dólares, el confinamiento más largo de la región, la problemática en el proceso de enseñanza aprendizaje a nivel virtual. En el caso de la educación se evidenció la brecha entre ricos y pobres y las carencias y limitaciones tecnológicas en algunas regiones del país. La pandemia y estos traspiés provocaron que más de 60,000 estudiantes dejaran la escuela el año pasado. En temas de Educación Panamá se encuentra entre los primeros países del mundo en mantener cerradas sus escuelas debido a la pandemia, según un estudio de la Unesco.

A esto se le agrega las irregularidades en la compra de las vacunas, hecho que retrasó su llegada al país, pues las autoridades indicaron a mediados del 2020 que contaban con los recursos para la compra de las vacunas y que las mismas estarían en el país a finales del año pasado. Sin embargo se conoció que no fue hasta finales de diciembre que el gobierno envió el primer pago para recibir las dosis de Pfizer.

El gobierno de Panamá actualmente ha obtenido pésimos resultados a nivel interno y también internacionalmente como un país con poca transparencia y serios problemas de corrupción, lo que demuestra una creciente desconfianza por parte de la población hacia quienes administran la cosa pública.

Hoy  los panameños solicitan que se reactive la economía, que se les deje trabajar y exigen al gobierno transparencia y voluntad para salir como una sola nación de este sombrío escenario lo más pronto posible.

Publicidad
Municipio de Panamá

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here